domingo, enero 23, 2005

Ese genio bastardo

El gran Frank Quitely, nació en 1968 en Glasgow. Comenzó su colaboración en 1993 en la revista comiquera Jugde Dredd Megazine –publicación paralela a 2.000 AD– donde coincidió con Grant Morrison, guionista con el que crearía una relación profesional que se prolongará a lo largo de su carrera. En 1994 comienza a colaborar con DC Comics, principalmente en historias cortas, donde yo destacaría la serie limitada de 4 números Flex Mentallo, 1996, y la novela gráfica JLA: Tierra 2, 1999. Ambas obras contaron con guión de Morrison.
Con la llegada del efecto 2000, Quitely gana cierto prestigio gracias a su trabajo en los lápices en The Authority, con guiones de Mark Millar (otro compañero de Morrison). Sólo transcurrió un año y La Casa de Las Ideas le hizo una oferta irrenunciable: volver a hacer un dúo con Morrison en la reformulación y/o actualización de los X-Men, en este caso rebautizados como los New X-Men.
En 2001, además de ser nominado a los premios “Wizard”, se encarga del dibujo del último número de Los Invisibles.
En 2003, se ocupa de una de las 7 historias que conforman Sandman: Noches Eternas, dedicada al personaje de Destino.
Una de sus últimas obras es We3, otra novela gráfica hecha en conjunción con Grant Morrison que consta de 3 números y que, como ha dicho Morrsion en algún momento, lo considera “un divertimento hecho entre amigos”.
El único inconveniente de este dibujante escocés es su irregularidad e incumplimiento en las fechas de entregas, como ha quedado claro en la sucesión eterna de dibujantes en la serie New X-Men. Realizó los primeros números, pero después de manifestar el síndrome de la tortuga, ha tenido que ser substituido continuamente por Ethan Van Sciver, Igor Kordey, John Paul Leon y Phil Jiménez.